domingo, 5 de janeiro de 2014


VIERON UNA ESTRELLA

Vieron una estrella en el cielo y este suceso los sacó de su país. ”Hemos visto salir su estrella y venimos a adorarle” Mt 2,1. Cuando el pueblo de Israel estaba en los campos de Moab, y su rey, Balac, exigió a Balaam, que profetizara contra Israel, lo único que consiguió fue que Balaam bendijera a aquel pueblo. De entre los largos capítulos, destaca este texto: “Veo una estrella que se destaca de Jacob” (Nm 24,17). Doce siglos han de pasar para que esa estrella llegue hoy a ser vista por los Magos. Han de madurar los tiempos. Hemos de saber esperar con paciencia, a que aparezca la estrella. Como los Magos, hemos de recorrer dolorosamente y pacientemente el camino de la fe. Un día comenzamos a buscar, a caminar... Después, la luz ha ido palideciendo, hasta llegar a desaparecer. Y sentimos la tentación de regresar a Egipto. Nos tentaban las ollas de carne. La vida fácil, el camino trillado. Y titubeamos. Es el momento de proceder como los Magos: Consultar a los especialistas de la Palabra, porque sólo en ella le encontramos sentido a la vida. Vida y fuerza. Los doctores les dicen que hay que ir a Belén, según la profecía de Miqueas. Hemos de prestar la obediencia de la fe, como los magos. Cuando Abraham fue llamado a salir de su tierra, lo dejó todo (Gn12, 1), porque había encontrado la perla preciosa. Hay que seguir la ruta de la estrella con prontitud, venciendo el qué dirán, con generosidad, con alegría, amor, y con perseverancia.

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