domingo, 5 de janeiro de 2014


PROFECIA CUMPLIDA

Al nacer el Sol de Justicia, los Evangelistas vieron cumplida esta profecía:

"Reyes que buscáis estrellas,

No busquéis estrellas ya,

porque donde el Sol está,

no tienen luz las estrellas".

Ha nacido el Sol que, mientras sea suave nos atrae a todos, pero no nos gusta que nos pida demasiado, que queme el alma y el cuerpo en exceso. Intentamos domesticarlo y enjaularlo, para que no vuele tan alto, que no lo podamos alcanzar con nuestras manos, nos gusta poderlo manejar a nuestro servicio. Que no nos pida más de lo que nosotros estamos dispuestos a darle. Pero el Sol ha nacido para iluminar a todo hombre de esta tierra y quemar los pecados. El mismo San Agustín, cuando le pedía a Dios la castidad, le decía, "pero no ahora, no ahora".

Cantemos al Señor ante quien "se postrarán todos los reyes de la tierra y le ofrecerán sus dones, y supliquémosle que todos los pueblos le sirvan, para que por nuestra oración libre al pobre que clama, y al afligido que no tiene quien le proteja, y para que el pobre y el indigente sean acogidos por él" Sal 71.

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