a los seminaristas
que “vosotros un día, consagrados por el Espíritu Santo, iniciaréis vuestra
misión. Recordad siempre las palabras de Jesús: ‘Permaneced en mi amor’ (Jn
15,9). Si permanecéis en Cristo, daréis mucho fruto. No lo habéis elegido
vosotros a Él, sino que Él os ha elegido a vosotros (cf. Jn 15,16). ¡He aquí el
secreto de vuestra vocación y de vuestra misión! Está guardado en el corazón
inmaculado de María, que vela con amor materno sobre cada uno de vosotros.
Recurrid frecuentemente a Ella con confianza. Yo os aseguro mi afecto y mi
oración cotidiana, y os bendigo de corazón”.
foto del grupo de curso
introductorio del Seminario
Conciliar de México
Nenhum comentário:
Postar um comentário