Juan fue conocedor de estos hechos y del significado de la presencia de Jesús en aquella boda. Por eso, estructura su relato y pinta la escena con un colorido acorde con su significación: intervención de María, palabras de Jesús, reconocimiento del portento por el maestresala, representante de la comunidad familiar...
El portento de Caná fue un signo con el que Jesús, como Mesías, manifestó su gloria y su poder ante los que iban a ser sus compañeros y colaboradores durante los años de su predicación. María ocupa un lugar destacado en esta escena, como medianera o intermediaria entre los familiares
—representantes de la comunidad de los creyentes— y su Hijo.
La realización de este signo se sitúa en un momento determinante de la vida de Jesús y de la vida también de María, como colaboradora con El y bajo El —como nos recuerda el Vaticano II— en la obra de la salvación. Este signo fue la línea divisoria que separó ante los hombres las dos etapas de ...
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