quarta-feira, 10 de junho de 2015

En la soledad de mi habitación permití que entrara Dios, mientras conversamos le entregué todas mis preocupaciones, angustias, enfermedades, dolencias, malestares y temores. Le pedí que cuidara siempre de mí y de mi familia. Él me dijo que debemos amarnos unos a otros como Él nos ha amado. Le dije que tú lo necesitabas también y se fue rumbo a tu casa para darte bendiciones, salud y amor.

Nenhum comentário:

Postar um comentário