sexta-feira, 20 de dezembro de 2013


Hermanos queridos ¿por qué tener miedos y dudas, si nada es imposible para nuestro amadísimo Redentor? El nos muestra la magnanimidad de Su amor, en todos los acontecimeintos de nuestras vidas y muchas veces actuamos como ciegos y sordos a Sus mensajes divinos que nos envía a través del Santo Espíritu. Amorosísimo Señor, concédenos la gracia de reconocer que andando de Tu mano todos nuestros problemas, se solucionan. Tu tienes el poder de transformar nuestros lamentos en gozo. Pues de Ti, solo recibirémos paz y serenidad. Danos la sabiduría e inteligencia para comprenderte. Te créemos Señor, tan solo te pedímos en tu Nombre que aumentes nuestra fe y la de nuestros hermanos ¡Amén!.

Nenhum comentário:

Postar um comentário