
La tercera semana nos invita a la ALEGRÍA.
Regocíjese el desierto y la tierra reseca
Alégrese y florezca la estepa
¡Sí, florezca como el narciso,
que se alegre y prorrumpa en cantos de júbilo! (Isaías 35, 1-2)
Entonces se abrirán los ojos de los ciegos
Y se desatarán los oídos de los sordos;
Entonces el tullido saltará como un ciervo
Y la lengua de los mudos saltará de júbilo (Isaías 35 10)
¿Qué es para mí la alegría? ¿Cuáles son las cosas o personas que me dan alegría? ¿Cómo puedo yo ser alegría para otros?
¿Cuáles son los motivos que encuentro en mi vida para alegrarme?
¿Cuándo y por qué pierdo la alegría?
¿Cuál es para mí la causa de alegría más profunda?
¡Alegrémonos porque está cerca el Señor que viene a rescatarnos y salvarnos!
¡Alegrémonos porque ya llega el tiempo de la fraternidad y la justicia!
¡Alegrémonos porque los signos del reino ya están entre nosotros! Los ciegos ven, los sordos escuchan, los paralíticos caminan...
Regocíjese el desierto y la tierra reseca
Alégrese y florezca la estepa
¡Sí, florezca como el narciso,
que se alegre y prorrumpa en cantos de júbilo! (Isaías 35, 1-2)
Entonces se abrirán los ojos de los ciegos
Y se desatarán los oídos de los sordos;
Entonces el tullido saltará como un ciervo
Y la lengua de los mudos saltará de júbilo (Isaías 35 10)
¿Qué es para mí la alegría? ¿Cuáles son las cosas o personas que me dan alegría? ¿Cómo puedo yo ser alegría para otros?
¿Cuáles son los motivos que encuentro en mi vida para alegrarme?
¿Cuándo y por qué pierdo la alegría?
¿Cuál es para mí la causa de alegría más profunda?
¡Alegrémonos porque está cerca el Señor que viene a rescatarnos y salvarnos!
¡Alegrémonos porque ya llega el tiempo de la fraternidad y la justicia!
¡Alegrémonos porque los signos del reino ya están entre nosotros! Los ciegos ven, los sordos escuchan, los paralíticos caminan...

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