quarta-feira, 6 de novembro de 2013


Salmo 112(111),1-2.4-5.9.
¡Aleluya!
¡Feliz el hombre que teme al Señor
y valora mucho sus mandamientos!
Su semilla será pujante en el país, 
los retoños del hombre bueno serán benditos.

Brilla como luz en las tinieblas
para los de recto corazón;
él comprende, es clemente y justo.
Le va bien al compasivo y que presta,
y lleva sus negocios en conciencia,

Es generoso en dar a los pobres,
su honradez permanece para siempre,
su cuerno aumenta en gloria.

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