quarta-feira, 2 de outubro de 2013


¡Dios te salve, María!
Te saludamos con el Ángel: Llena de gracia.
El Señor está contigo (Lc 1, 28).
Te saludamos con Isabel: ¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre! ¡Feliz porque has creído a las promesas divinas! (Lc 12, 27).

Nenhum comentário:

Postar um comentário