terça-feira, 8 de outubro de 2013


¶ La Carreta vacía

Me invitaron a una reunión y estaba una persona hablando demasiado, interrumpiendo la conversación de todos, siendo inoportuna y un tanto violenta, presumiendo de lo que tiene, sintiéndose prepotente y haciendo de menos a la gente, recordé una anécdota, y tengo la impresión de oír la voz de mi padre diciendo:

“Caminaba con mi padre cuando él se detuvo en una curva; después de un pequeño silencio me preguntó: Además del cantar de los pájaros, ¿escuchas alguna cosa más? Agudicé mis oídos y algunos segundos después le respondí: Escucho el ruido de una carreta. 

Eso es – dijo mi padre –. Es una carreta vacía. Pregunté a mi padre: ¿Cómo sabes que es una carreta vacía, si aún no la vemos? Entonces mi padre respondió: Es muy fácil saber cuándo una carreta está vacía, por causa del ruido. Cuanto más vacía la carreta, mayor es el ruido que hace.

Y es que la humildad consiste en callar nuestras propias virtudes para permitir que los demás las descubran por sí mismos. Nadie está más vacío, que aquel que está lleno del "YO MISMO".

P. Óscar

Nenhum comentário:

Postar um comentário