quarta-feira, 10 de julho de 2013

  • NUESTRA SEÑORA DEL ALCÁZAR

    A pocos kilómetros de Úbeda y Linares, en la localidad de Baeza, en la N-321, que parte desde Jaén en dirección nororiental, se venera una imagen bajo la advocación de Nuestra Señora del Alcázar, cuyo origen se pierde en una nebulosa de interrogantes y contradicciones.

    Se ha constatado que el culto a esta ad­vocación data de época anterior a la inva­sión musulmana y que se siguió venerando bajo la dominación de éstos en la iglesia de San Gil, de donde salió en el siglo XII para regresar a su entronización primitiva, el templo que se alza en el Cerro del Alcázar, que sustituyó a otra edifica­ ción consagrada a Júpiter y que fue dedi­cada a la Natividad.
    ... De nuevo otra incursión musulmana hizo necesario esconder la imagen, pues su tras­lado, dado el tamaño y peso de la talla, era complicado. Se procedió a ocultar la ima­ gen bajo una campana, denominada hoy en día «Beltrana» o «Campanica de la Virgen».
    La imagen es una bella talla de incierta datación que representa a la Virgen en pie, sosteniendo entre los brazos a su Hijo, quien muestra a los fieles un pollo de pelí­cano. Aunque por su estilo podría enmar­carse en el Renacimiento, se sabe que la imagen ya existía en el siglo XII, y que fue concebida para un retablo, ya que tiene la parte posterior sin tallar.

    En el siglo XIV, elevado el primitivo tem­ plo de Santa María del Alcázar a la digni­dad de Colegiata, aparecen las primeras referencias a la acendrada devoción que se profesaba a esta imagen, que no era sacada en procesión salvo en el caso de calamidad pública.

    En el siglo XVIII, dado que el Santuario amenazaba ruina, la imagen fue trasla­dada al templo de San Andrés de Baeza,
    que heredó la dignidad de Colegiata, hasta que se le arrebató el título, dejándola en simple parroquia bajo la advocación compartida de Santa María del Alcázar y San Andrés.

    En el siglo XIX se constituyó una cofradía para el culto a la imagen, cuya fiesta se ce­lebra el 15 de agosto, día en que, tras una solemne novena, la imagen es transportada en andas en una emotiva procesión.

    EMANUEL ARAUJO CRISTAO GARANHUNS

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