ORACION A SAN JOSE OBRERO
José
que tanto nos dice tu silencio...
que tanto nos dice tu silencio...
Nos habla del hombre justo
que día a día se gana la vida
que cada día honra la vida
con sus manos callosas
y el alma luminosa de puro digna.
que día a día se gana la vida
que cada día honra la vida
con sus manos callosas
y el alma luminosa de puro digna.
Nos habla del hombre que con su fé profunda
pudo enfrentar sus miedos y angustias
-porque la muchachita que sería tu esposa,
que llevaba de Dios la Vida en su vientre,
te peinaba de dudas y peligros para Ella...
pero pudo más tu amor y tu corazón-
-porque había un personaje prepotente
que en su cruel ambición de poder
fue capaz de masacrar niños
con tal de aniquilar al Dios
que te habían confiado como hijito-
Y supiste del desgarro del exilio
de ganar el pan con tus manos,
golondrina en lo que fuera,
para que nada le faltara a Ella
ni al hijito que era el Pan de Vida.
pudo enfrentar sus miedos y angustias
-porque la muchachita que sería tu esposa,
que llevaba de Dios la Vida en su vientre,
te peinaba de dudas y peligros para Ella...
pero pudo más tu amor y tu corazón-
-porque había un personaje prepotente
que en su cruel ambición de poder
fue capaz de masacrar niños
con tal de aniquilar al Dios
que te habían confiado como hijito-
Y supiste del desgarro del exilio
de ganar el pan con tus manos,
golondrina en lo que fuera,
para que nada le faltara a Ella
ni al hijito que era el Pan de Vida.
Hoy te pido que ruegues por mi pueblo
por todos los trabajadores
que buscan dignidad y sustento
por los que tienen y los que no tienen empleo
por los que son humillados
con salarios de miseria,
-casi casi como esclavos-
y se los considera nomás
una cuestión de dinero,
una medida de ajuste,
una variable de la crisis.
por todos los trabajadores
que buscan dignidad y sustento
por los que tienen y los que no tienen empleo
por los que son humillados
con salarios de miseria,
-casi casi como esclavos-
y se los considera nomás
una cuestión de dinero,
una medida de ajuste,
una variable de la crisis.
Fuiste un carpintero.
El hijito que te fue confiado, Jesús
hermano y Señor nuestro
seguro aprendió tu oficio.
El hijito que te fue confiado, Jesús
hermano y Señor nuestro
seguro aprendió tu oficio.
Ayudanos a tallar nuestros corazones
(Los hay de varias maderas
pero todos quieren ser mesas
en donde se encuentren los dispersos,
sillas en donde descansen los que caminan
y caminan, y no abandonan,
-como vos en camino a Egipto-
y unos cuantos, quizás muchos,
cruces dolientes que sin embargo
esperan confiados la Resurrección.)
pero todos quieren ser mesas
en donde se encuentren los dispersos,
sillas en donde descansen los que caminan
y caminan, y no abandonan,
-como vos en camino a Egipto-
y unos cuantos, quizás muchos,
cruces dolientes que sin embargo
esperan confiados la Resurrección.)
Que podamos con tu apoyo
hacernos fraternos y dignos
anticipando el Reino
del Dios a quien llamabas Hijo.
hacernos fraternos y dignos
anticipando el Reino
del Dios a quien llamabas Hijo.
San José Obrero
ruega por nosotros
Amén
ruega por nosotros
Amén


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